15 agosto 2012

La Crónica de Hoy | La cumbre de Acapulco

Los integrantes de la izquierda que se reunirán este miércoles en Acapulco, Guerrero, tienen algo en común: obtuvieron el cargo de elección popular que buscaban en las elecciones del pasado 1 de julio.

Como ganadores de las elecciones, los izquierdistas de Acapulco tienen una visión muy distinta a la del perdedor de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

La reunión de hoy confirmará el rompimiento de un sector de la izquierda con la línea de choque que mantiene el candidato presidencial.

El gobernador electo de Morelos, Graco Ramírez, es uno de los convocantes a este cónclave al que asistirán Arturo Núñez, gobernador electo de Tabasco; Miguel Ángel Mancera, jefe electo del GDF, y diputados y senadores electos del PRD.

Graco adelantó que durante la reunión de hoy se impulsará una propuesta para que el PRD acepte el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la elección de Presidente de la República, lo que no es otra cosa que el reconocimiento del triunfo del priista Enrique Peña Nieto.

Al PRD no le fue mal en las elecciones del pasado 1 de julio. Perdió la elección presidencial pero por fin ganó los estados de Tabasco y el de Morelos, dos sueños largamente acariciados.

Conservó el carro completo en el Distrito Federal y obtuvo 22 senadurías y 101 diputaciones, con lo que será la segunda fuerza política en la Cámara de Diputados.

Se trata de un enorme capital político, superior incluso al obtenido en el 2006, que los ganadores de este año no pueden dilapidar, como hicieron los de hace seis años.

En el 2006, el PRD se rindió ante los dictados del caudillo, pero el costo electoral que pagó por ello tres años más tarde fue muy elevado.

Los diputados y senadores, muchos como ahora, intentaron impedir por la fuerza la toma de protesta de Felipe Calderón como Presidente de la República.

El GDF, en manos de Alejandro Encinas, apoyó el plantón de Reforma que tantos estragos causó a la ciudadanía. Los dirigentes del PRD respaldaron el nombramiento de presidente legítimo de López Obrador e hicieron como que no reconocían al presidente Calderón.

El jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, se negaba a saludar en público a Felipe Calderón, pero en privado celebraba convenios de colaboración con el nuevo gobierno, enviaba oficios dirigidos al Presidente de la República y recibía los recursos de la Federación.

Todas estas acciones deterioraron la imagen del PRD y provocaron irritación en la ciudadanía, la cual castigó a este partido en las elecciones intermedias del 2009.

Los escenarios negativos y absurdos de un conflicto postelectoral prefabricado como el del 2006 no se repetirán.

Graco Ramírez lo dijo claramente el pasado lunes: “no vamos a ir más allá de un presidente legítimo o no, como se hizo en el 2006, porque eso nos impidió ganar la elección y fue un error”.

El gran anfitrión del encuentro de este miércoles será el gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, quien de perredista no tiene nada pero llegó al cargo cobijado por el PRD.

También estará el presidente municipal electo de Acapulco —la ciudad más importante del estado— Luis Walton Aburto, ex dirigente nacional de Convergencia, ahora Movimiento Ciudadano.

Estarán además los gobernadores en funciones de Oaxaca, Gabino Cué, y de Sinaloa, Mario López Valdez, quienes se encuentran a la mitad de su mandato.

Ninguno de los asistentes se sumará a la aventura de una nueva presidencia legítima ni de un falso desconocimiento del presidente constitucional.

La cumbre de Acapulco marcará el inicio del aislamiento político del caudillo del sureste.

La Cr�nica de Hoy | La cumbre de Acapulco

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Iniciamos las noticias #EnVivo! ��